LA TELEVISIÓN Y LA RADIO SON LOS MEDIOS DE MAYOR CONSUMO ENTRE LOS PERUANOS
...
MTC ANUNCIA INVERSIÓN Y MEJORAS EN CONECTIVIDAD Y TELECOMUNICACIONES PARA REGIÓN JUNÍN
...
EL PROCESO DE LA DIGITALIZACIÓN DE LA RADIO Y LA TELEVISIÓN

Gustavo Gómez Germano...

ALGUNAS CONSIDERACIONES RESPECTO DEL PROCEDIMIENTO SANCIONADOR
...
DERECHOS DE TRANSMISIÓN EN EL FÚTBOL GENERAN VARIOS MILLONES
...

nota-central.pngGustavo Gómez Germano, director general del Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia (OBSERVACOM) hace poco elaboró un importante informe sobre la radio y la televisión digital. A pesar del tiempo, sus conceptos mantienen vigencia intacta. A continuación un resumen de este importante documento que permite situarnos en la actualidad y el futuro de la radio digital.

Para analizar los escenarios futuros posibles, es inevitable tomar en cuenta la situación actual y las tendencias de mercado que predominan a nivel nacional, regional y mundial en materia de radiodifusión. En tal sentido, se pueden identificar algunos aspectos que suponen serios condicionantes de esas posibilidades y que, a la vez, dan pistas para orientar la definición de los objetivos que deberían plantearse los países al abordar las políticas hacia la digitalización de la radio y la televisión.

La digitalización es un proceso tecnológico donde datos, gráficos, sonidos e imágenes se transforman en bits, codificando y comprimiendo las señales originales. Esto permite la convergencia de contenidos y plataformas, ya que ahora podrán ser retransmitidas a través de soportes comunes, convergiendo a través de múltiples tipos de redes, sean ondas hertzianas, cables ópticos o emisiones satelitales.

Cuando la digitalización es aplicada en tecnologías de información y comunicación que utilizan el espectro radioeléctrico para su propagación, la compresión produce una optimización del uso de este recurso limitado. Por ejemplo, en la Televisión Digital Terrestre (TDT) la compresión digital permite que, para recibir la misma señal de TV analógica que actualmente vemos en nuestros receptores, se utilice menos ancho de banda.

Los distintos estándares aprovechan este ahorro de diversas maneras, en función de diferentes modelos de implementación, que a su vez están relacionados con diferentes modelos de negocios. Unos brindando un servicio de alta definición, a partir de enviar más información por el mismo canal y así lograr una mayor definición de imagen (más pixels por superficie), o dividiendo el ancho de banda actual para emitir de 4 o 6 señales con la misma definición que la anterior analógica.

La decisión del estándar tecnológico comienza a dejar de ser “neutral”, pues también implica ciertas opciones que tienen que ver directamente con los objetivos que tendrá para nuestros países la digitalización. De hecho, unos y otros han sido desarrollados siguiendo prioridades diferentes que se corresponden con los intereses de sus industrias, tanto de los radiodifusores, operadores de telecomunicaciones, como de los constructores de equipos (transmisores y receptores de radio y TV, pero también de celulares) y realizadores de software.

Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT)
OPTIMIZACIÓN E IMPORTANCIA DEL USO DEL
ESPECTRO RADIOELÉCTRICO Y SU REGULACIÓN 

Detengámonos un poco en la oportunidad que ofrecería la optimización del uso del espectro radioeléctrico, las implicancias que tiene en la gestión del espectro radioeléctrico y la perspectiva de democratización de las comunicaciones, planteada como objetivo estratégico para los países de Latinoamérica, incluido el Perú.

El hecho que -la radio y la televisión- utilicen un recurso natural que es finito, determina que su uso deba ser regulado. Aunque todas las personas tienen derecho a fundar una estación de radio o televisión, no  se  dispone  de  suficientes  frecuencias para que todos puedan ejercerlo, sin interferirse entre sí e impedir una efectiva comunicación.

Debido a esta limitación, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) asigna a los estados miembros, la administración de un paquete de frecuencias para su distribución. El espectro radioeléctrico es un patrimonio de la humanidad y no una propiedad del Estado, y por tanto éstos son sólo sus administradores, en función del interés nacional y general. Tampoco son propietarios quienes tienen la titularidad de una frecuencia.

Así como la finitud del recurso justifica un ordenamiento por parte del Estado para evitar interferencias perjudiciales, los procedimientos para el otorgamiento de estas frecuencias se convierten en un aspecto central, en la medida que un uso abusivo de esta potestad, podría  devenir  en  premiar  o  castigar  a  determinadas  personas,  grupos  o sectores en función de la conveniencia del gobierno de turno.

Convenios internacionales de derechos humanos firmados por todos los países latinoamericanos,  establecen  criterios  estrictos  acerca  de  los  límites  que  tienen  los Estados al respecto, por entender que podrían ser usados como mecanismos de “censura indirecta” contra la libertad de expresión e información.

Lamentablemente, la mayoría de nuestros países ha abusado de estas potestades, facilitando que algunos grupos sociales o económicos, o dirigentes de los partidos políticos en el gobierno, tuvieran la capacidad de concentrar medios mientras las grandes mayorías sociales han quedado excluidas o ven limitado su acceso.

Como si fuera poco, las autoridades afirman que ya no queda más espacio para otros operadores pues el espectro se encontraría saturado, al menos si se mantiene el actual mapa de adjudicaciones y la actual tecnología analógica. En general, este argumento es utilizado como otro pretexto para poner una barrera al acceso, pero es un hecho bastante creíble que años de irracional entrega de frecuencias, ha limitado las posibilidades de contar con una mayor diversidad y libre competencia en las ciudades capitales de nuestros países.

¿Qué impacto puede tener la digitalización frente a esta realidad? Mucho. Al ahorrar uso de espectro, lo hace menos “finito”. En países con problemas de acceso para nuevos operadores y competidores en las capitales y áreas metropolitanas y con una alta concentración de medios en pocas manos, este avance tecnológico podría abrir espacios para una mayor diversidad de voces e imágenes u obtener el resultado opuesto. No quitando las frecuencias a quienes ya las utilizan, sino porque el espectro se puede aprovechar mejor para que entren más emisoras y más contenidos.

Pues bien, una variable importante para transformar esta “posibilidad” en una “oportunidad”, tiene relación con la adopción del padrón o estándar tecnológico que hagan nuestros países.

IBOC vs DAB
LAS POTENCIALIDADES DE LA RADIO DIGITAL Y
LOS ESTÁNDARES DISPONIBLES EN EL MUNDO 

Existen varios estándares en radio, en nuestra región hasta ahora se viene manejando solo uno: el IBOC. Creado e impulsado por la industria norteamericana, ofrece cero riesgo a los empresarios que ya cuentan con licencias de radio, al utilizar el mismo canal que hasta ahora vienen utilizando para afrontar la transición, permitiendo una mejor calidad de la señal (muy notoria en AM) y nuevos servicios asociados.

Mientras la población va cambiando los receptores de analógicos a digitales, los empresarios no pierden audiencia, ni deben afrontar un cambio de frecuencia que implicaría posicionar la nueva “marca”, ya que en el mismo canal que usan ahora (el mismo número de frecuencia por el que hoy se recibe) podrán trasmitir en analógico y digital.

Una opción competitiva, el europeo DAB (Digital Audio Broadcasting), antes llamado Eureka-1475, implica el mantenimiento de la actual banda de 88 a 108 Mhz para las trasmisiones analógicas y la utilización de una nueva banda del espectro para el uso de la radio digital (VHF o L). Al llegar el apagón, todo el espectro actual de FM quedaría libre para otros servicios.

Otros estándares en desarrollo son el DRM (Digital Radio Mondiale) previsto para frecuencias inferiores a tres megaciclos (onda media, larga y corta) y el coreano DMB (Digital Multimedia Broadcasting) con el mismo mecanismo de trasmisión que el DAB y algunas diferencias respecto a las señales multimedia.

El estándar RDS (Radio Data System), que apareció en 1984 y fuera inicialmente descartado  por  los  radiodifusores,  está  en  plena  recuperación  como  tecnología intermedia ya que no requiere la digitalización completa de los receptores.

El sistema norteamericano IBOC permite que en la misma frecuencia actual pueda escuchar la misma emisora, tanto quien tenga un equipo analógico como uno digital. Se trata de una gran virtud para los empresarios de la radiodifusión, quienes deben transmitir con los dos sistemas a partir del mismo trasmisor. Y para ello, no sólo no ahorran espectro, sino que utilizan más, a partir de la misma licencia otorgada.

Para permitir la transmisión doble (analógica y digital), en realidad el sistema realiza una transmisión triple: mantiene la vieja señal para receptores analógicos y coloca dos señales iguales para los receptores digitales, a ambos lados de la anterior.

Actualmente una emisora en FM utiliza en promedio un ancho de banda de 200 KHz. Por ejemplo, si una radio se escucha en el 91.1 MHz, está utilizando una parte del espectro de FM que va desde el 91.0 al 91.2 MHz (0, 2 megahertz o 200 kilohertz). Este ancho incluye solo el  canal  de  la  portadora  analógica  (la  señal  efectivamente  radiada)  pero  como protección, los organismos reguladores reservan un espacio a ambos lados de esta señal para evitar interferencias perjudiciales con los canales adyacentes.

Para esto, se destina unos 100 KHz más a ambos lados del ancho de banda de la señal. En el ejemplo, la reserva para una emisora de FM ocuparía entonces desde el 90.9 hasta el 91.3 KHz (y, por el mismo razonamiento, la emisora que está en el canal 91.5 tendrá su protección en 91.3) lo que hace que en la mayoría de los países la separación mínima entre emisoras FM en una misma localidad sea de 400 KHz. Esto evita interferencias perjudiciales entre ambas y así la radio más cercana al 91.1 estará en el 90.7 hacia la zona inferior de la banda y en el 91.5 hacia la superior.

El problema es que las dos señales digitales utilizan el espacio de protección a los lados de la portadora analógica, usando realmente 400 Khz en lugar de los 200 inicialmente autorizados. Es decir, IBOC utiliza el doble de espacio, y se recuesta peligrosamente sobre las emisoras que se encuentran a sus costados o canales adyacentes. De ahí las interferencias sobre otras emisoras cercanas.

Aún así, iBiquity (la empresa propietaria del estándar) solicitó en el 2006 a la Federal Communications Commission (FCC) de los Estados Unidos un aumento de la banda digital  que  puede  usar  IBOC  de  200  a  250  KHz  utilizando  aún  más  espectro  y mostrando que el desarrollo actual del modelo deja mucho que desear. ¿Ahorro de espectro? Todo lo contrario.

Otros sistemas, como el DAB, al poder utilizar otra banda del espectro (la L) para las trasmisiones digitales no se le aplican las afirmaciones anteriores. Tener que reorganizar un sector del espectro desde “cero” permitiría, al contrario, revisar las inequitativas políticas de otorgamiento realizadas hasta el momento por los Estados con criterios más democráticos y justos.

icons 01
icons 01

    

  

  AUSPICIADORES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

  

 

 

 

LEER EDICIÓN ACTUAL:


LEER EDICIONES ANTERIORES:


ENLACES DE INTERÉS

 

nab-show-logo 
 

 


 

 

ENTIDADES

derecha2 01derecha2 02

derecha2 03derecha2 04

derecha2 05derecha2 06derecha2 07